Que difícil resulta decir que hay que evitar la exposición solar en una publicación que se distribuye en un país donde la irradiancia solar es alta, con repercusiones evidentes de la disminución de la capa de ozono. Un país con cientos de kilómetros de playas y una red fluvial riquísima donde se pueden improvisar baños en cualquier lugar del territorio, más aun si tenemos en cuenta las personas que no asisten a las playas, pero que por sus ocupaciones deben de estar expuestas a la radiación ultra-violeta.
Como complica a los Médicos Dermatólogos luchar contra la “presión social” a la que se ven sometidos los habitantes, bombardeados por la “moda del bronceado”.Que difícil explicar y mucho más hacer entender a la población que cuando la piel se broncea ya hubo un daño del ADN que puso en marcha el mecanismo del bronceado (melanogénesis) y ver el rostro de nuestros pacientes cuando le decimos que el sol envejece la piel (fotodaño), produce cáncer de piel (carcinogénesis) y como si esto fuera poco deteriora el estado general de la salud favoreciendo otras enfermedades por disminuir la inmunidad general del organismo (fotoinmunodepresión).
Ni siquiera le podemos decir que existen horas adecuadas para exponerse, las horas de la mañana y de la tarde si bien son menos dañinas, por acumulación terminan provocando las mismas alteraciones antedichas y ni siquiera las personas de piel oscura se salvan de los daños.
Pero seamos realistas, a pesar de todo esto, la población debe de seguir trabajando a la intemperie en el campo y la ciudad y las playas y los ríos se verán desbordados en los meses estivales, incluso por los Dermatólogos. Pero debemos cambiar los hábitos, cambiar conceptos, dejemos de exponernos al sol como condición veraniega y empecemos a disfrutar el verano y la naturaleza, utilizando para ello las medidas preventivas que las campañas de educación promueven.
Es importante destacar que las Campañas Educativas deben luchar contra muchos factores muy arraigados en la población (bronceado como moda, conceptos equivocados de no bronceado=no saludable, sol igual salud, etc.), por eso es que las Campañas apuntan muy fuertemente a la educación de los niños, que no están contaminados con los errores que hemos cometido los adultos, quienes hemos venido acumulando horas de exposición ultra-violeta durante años, por ignorar el tema o por irresponsabilidad para con nuestra salud.
Existen métodos para poder realizar una vida a la intemperie por ocio o por trabajo, que permiten disminuir los daños que provoca la radiación solar sobre la piel y sobre el organismo. Se debe utilizar ropa adecuada de trama apretada o ropa de reciente incorporación al mercado anti ultra-violeta, de colores oscuros y/o fluorescentes para rechazar los rayos UV, sombrero de ala ancha, lentes, sombrillas, vidrios con filtros y Protectores Solares adecuados que contengan bloqueadores UVA y UVB.
Pero fundamentalmente elegir la sombra frente al sol para minimizar los daños por él provocados.
Las Campañas Educativas apuntan a la responsabilidad de los padres y educadores en comprender estos conceptos. Las alteraciones que provoca la radiación ultra violeta no se circunscriben a la Dermatología solamente, sino que constituyen un problema de salud que abarca toda la Medicina, seamos concientes.
Dr. Roberto Rampoldi Bestard Dermatólogo